6.000 metros cuadrados de sombra y gastronomía

El Ayuntamiento de Pájara y la empresa René Egli, organizadores del Mundial, además del espectáculo deportivo, han previsto durante el transcurso de los campeonatos que el público asistente pueda disfrutar de una jornada de ocio y gastronomía a pie de playa. Para ello, han colocado junto a la zona de competición una carpa de 6.000 metros cuadrados, en donde una decena de stands dispensan distintos tipos de comida y, por supuesto, sombra.

En la entrada de la Carpa Día se encuentra la heladería Eisdealer, propiedad de Oliver Greiner, un alemán afincado desde hace años en Fuerteventura que está dispuesto a refrescar a los visitantes con su mantecado artesano. “Es una gran iniciativa que se ha realizado aquí por primera vez, estamos muy ilusionados porque tenemos la posibilidad de hacer buenas ventas durante dos semanas”, precisa, al tiempo que observa de reojo el desenlace de la competición.

Mientras una banda de batucada local irrumpe en la Carpa de Día, Francois, un asiduo visitante al Mundial desde 2004, degusta un bocadillo de pata asada en compañía de su esposa madrileña. “Aquí se está muy a gusto porque fuera hace demasiada ‘rasca’”, dice con deje castizo, junto a unos de las mesas que se han colocado a lo largo de la carpa, donde también se encuentra una oficina de turismo del Ayuntamiento de Pájara y un comercio de ropa deportiva.

La Carpa de Día, además de los stands gastronómicos, acoge un escenario, zona de juego para niños, los baños, el almacén de material deportivo de los participantes, cabinas de comunicaciones para los medios informativos, zona wifi y un lugar de relax para los deportistas. También hay habilitada otra carpa de 2.000 metros cuadrados, utilizada para las sesiones nocturnas –Carpa Fiesta-, donde se puede almorzar en un surtido buffet.