Los ángeles de la guarda del Mundial

La dura batalla en el agua propicia heridas de guerra a los participantes. El doctor Rafael Bermejo, responsable de los servicios médicos y sanitarios del Mundial de Fuerteventura, tiene que lidiar todos los días con esguinces, torceduras, erosiones o heridas de los competidores, aunque su labor se extiende también al público asistente al espectáculo deportivo.

“Llevo 22 años al frente de los servicios médicos del Mundial de Fuerteventura”, dice con orgullo Bermejo, propietario del Centro de Especialidades Médicas (CEM). “Empezamos con medios precarios en 1986 a pie de playa pero hoy tenemos todos los adelantos tecnológicos en materia de salud”, precisa.

Junto al doctor Bermejo y su equipo del CEM trabajan los servicios de la Cruz Roja y el grupo de Protección Civil del Ayuntamiento de Pájara. “Disponemos de una ambulancia medicalizada que se encuentra a la altura de los mejores medios sanitarios del mundo”, explica el doctor, al tiempo que puntualiza que “gracias a Dios, nunca ha ocurrido nada grave”.

Hoy en el centro médico, a pie de playa, la asistente Delioma examina en la camilla al regatista venezolano Dionicio Guadagnino. Padece una inflamación en el tobillo tras golpearse con el mástil y una pequeña herida en el empeine. “Aplicaremos hielo y si en un par de días no remite lo llevaremos a un centro médico para realizarle unas radiografías”, precisa el doctor. Una vez restañada las heridas, el rider vuelve a la competición.