Menudo campeón



Sólo tiene nueve años y posa ante las cámaras como una auténtica estrella del deporte. Al majorero Javier Jiménez Peña se le iluminan los ojos cuando le hablan del rider catalán César Porta. Es su ídolo y lo ha venido a ver al Mundial de kiteboard en la playa de La Barca, en Sotavento.

Javier ya apunta maneras en el universo del kiteboard. Hace unos días, en Famara (Lanzarote), quedó tercero en el Campeonato de España de Categoría Infantil. Practica con la cometa desde los cinco años de edad en las arenas de las Dunas de Corralejo y Punta Prieta, aunque lo hacía sin tocar el agua. Lo de cabalgar sobre la tabla y volar sobre las aguas llegó después.



Su padre, Carmelo, trabaja en un centro de deportes náuticos en La Oliva, al norte de la Isla. Llegó a esta localidad hace 17 años junto a su esposa Patricia y al nacer Javier le introdujo poco a poco la afición por el kite. Su objetivo es ser mundialista y estrenarse aquí, en las que considera sus aguas de las playas de Jandía, donde viene desde que tenía 5 años a seguir el Mundial de la mano de su mentor. Hoy es casi un desconocido, pero pronto compartirá escenario con los más grandes.