Historia

Los aborígenes, por regla general, vivían en cuevas o cavernas existentes en las laderas de las montañas y barrancos. Cuando esto era posible, construían especies de cabañas que cavaban en tierra y a su alrededor levantaban un muro de piedra seca. Una vez llegados al nivel del suelo, cubrían la habitación con grandes losas dispuestas en bóvedas y sobre ellas colocaban tierra amasada, frecuentemente mezclada con ramas secas o paja, para impedir las filtraciones de agua. A estas edificaciones se les ha dado el nombre de "casas hondas". Otro tipo de edificaciones eran las casas de planta ovoide, con grandes cercas circulares de piedra, que se suelen llamar "TAGOROR".

El primer nombre que se conoce de la Isla es el de Herbania, existiendo un debate sobre su etimología, que según algunos expertos hacen referencia a un pasado no tan árido y que puede guardar relación con la tradición pastoril de sus pobladores. Una muralla situada en el Istmo de la Pared dividía la isla en dos partes, quedando en el norte los seguidores de  Ayoze y al sur los de Guize.

Más tarde, y refiriéndose a las cuevas que sirvieron de morada a los indígenas: "majos" o "mohod", se deriva la forma arcaica mahorero o majorero, nombre que se les dio a los habitantes  de la Isla; y también Mahorato o Maxorata, invención culta y  latinizante de la misma raíz, inventada por los cronistas para  designar la tierra de los majoreros. Una denominación que era  común a los habitantes y territorios de Lanzarote y Fuerteventura. Fue en 1339, en un mapa de Angelino Dulcet, donde aparece ya aplicado el nombre de Forte Ventura.