Con una superficie total de 383,6 kilómetros cuadrados (el 23,11% del total insular), Pájara no sólo es el Municipio con mayor extensión de Fuerteventura, sino también de Las Islas Canarias.
Dos grandes áreas caracterizan su territorio. De una parte, al Norte, el complejo basal que comparte con el resto de la isla. De otra, al Sur, la singular Península de Jandía
Una morfología de volcanismo antiguo, fuertemente erosionado, tiene su reflejo en un litoral de 150 kilómetros (el mayor de los municipios españoles) y posibilita la disponibilidad de unos 70 kilómetros lineales de playas.
La conjunción de un antiguo vulcanismo, de orografía compleja, tiene en el Pico de la Zarza (807 metros) el punto más elevado de la Isla.
Su lejanía de la capital (41,5 km en el caso de Pájara y más de 84 desde la zona de Morro Jable), conforman un territorio alejado que constituye, en sí mismo, un espacio singular en la realidad insular.
Fuerteventura, con una temperatura medias de 19º C en invierno y de 23º C en verano, cuenta con el clima más cálido, así como con el mayor número de horas de sol al año de todo el archipiélago.
Los vientos Alisios son generados en el anticiclón de las Azores y trae consigo nubes cargadas de humedad, las cuales quedan estancadas en las cumbres de las islas por encima de los 800 m de altitud.
Fuerteventura, al no existir tales altitudes, si exceptuamos el Pico de la Zarza a 807 m, prácticamente no se beneficia de su acción, propiciando un clima semiárido. Este ambiente conforma un paisaje muy parecido al norte de África, con superficies de horizontes amplios apenas protegidos por una cubierta vegetal.
En el Macizo de Jandía se recogen los niveles más altos de agua, que giran en torno a 250 y 300 mm anuales. En las zonas de la costa, donde las nubes quedan más alejadas, la precipitación apenas llega a 100 mm.
La población del municipio de Pájara asciende a unos 21.000 habitantes de hecho. La mayoría están asentados en los enclaves más importantes: Pájara, La Lajita, Costa Calma y Morro Jable.
Hasta comienzos de los años setenta la población vivía principalmente de una agricultura de secano con cultivos esenciales, como el tomate, las papas o el millo, de los productos obtenidos del mar y de la ganadería, sobre todo cabras y ovejas que proporcionaban leche y queso.
Los excedentes del consumo propio se vendían para adquirir recursos económicos y así poder obtener otros productos que se importaban de fuera. A partir de entonces empresas foráneas descubren el gran potencial que tienen las playas de Jandía para atraer a turistas europeos en busca de temperaturas cálidas, playas solitarias y mucha tranquilidad.
Fue así como comienza a consolidarse una oferta turística en torno a Morro Jable, el boom constructivo y la necesidad de dotarlo de servicios provoca una enorme demanda de mano de obra, ocupando a las gentes del lugar.
Uno de los placeres para quien se acerca al Municipio de Pájara es el de disfrutar de uno de los recorridos culturales más importantes de la isla de Fuerteventura.
Todo un acervo cultural que nos ha sido legado por cada uno de nuestros diferentes pobladores.
Arquitectura Tradicional: En todos los pueblos del Municipio podrá visitar su iglesia o ermita. Son edificaciones de construcción relativamente reciente, destacando la iglesia de Ntra. Sra. de Regla, en Pájara y la ermita de San Antonio en Toto por ofrecer un mayor interés histórico y haber sido declaradas ‘Bienes de Interés Cultural’.
Artesanía: Los hombres y mujeres de Pájara se han ocupado tradicionalmente de elaborar utensilios y objetos que les eran necesarios para sus quehaceres cotidianos.