Common name: Lisneja
Scientific name: Chalcides simonyi
Status: Very rare and localized. Species threatened by the increase in aridity caused by climate change, abandonment of agriculture and loss of soil due to erosion.
Habitat and distribution: Canarian endemism is scarce in Fuerteventura and very rare in Lanzarote. In Fuerteventura it has been cited in northern areas such as La Oliva or Vallebrón, as well as in Antigua, Tuineje, the Betancuria and Jandía massifs. Lisneja populations are usually associated with cool and humid terrain in valleys and hillsides subject to traditional agricultural practices with stone walls.
How to recognize it: Species of lizard with small legs that can make us confuse it with a snake. Fragile and elusive in appearance, it can measure up to seventy-two millimeters in males and even more in the case of females.
Curiosities: It is considered one of the most elusive and unique species of those that make up the wide range of native Canarian fauna. Due to its rarity and because it spends most of its life under stones or in underground galleries, it is very difficult to see.
The discovery of the species is attributed to Oskar Simony, Professor of Mathematics, Physics and Mechanics in Vienna, who lived in Tenerife for three years between 1888 and 1890.
Nombre común: Lisneja
Nombre científico: Chalcides simonyi
Status: Muy rara y localizada. Especie amenazada por el incremento de aridez provocado por el cambio climático, abandono de la agricultura y pérdida de suelo debido a la erosión.
Hábitat y distribución: Endemismo canario presente escaso en Fuerteventura y muy raro en Lanzarote. En Fuerteventura se ha citado en zonas del norte como La Oliva o Vallebrón, además de en Antigua, Tuineje, el macizo de Betancuria y el de Jandía. Las poblaciones de lisneja suelen estar asociadas a terrenos frescos y húmedos en valles y laderas sujetos a prácticas agrícolas tradicionales con muretes de piedra.
Cómo reconocerlo: Especie de lagarto con pequeñas patas que pueden hacernos confundirla con una culebra. De aspecto frágil y escurridizo, llega a medir hasta setenta y dos milímetros en los machos e incluso más en el caso de las hembras.
Curiosidades: Está considerada una de las especies más esquivas y singulares de las que integran el amplísimo abanico de la fauna autóctona canaria. Debido a su rareza y por pasar la mayor parte de su vida debajo de piedras o en galerías subterráneas resulta muy difícil de ver.
El descubrimiento de la especie es atribuido al catedrático en Matemáticas, Física y Mecánica de Viena Oskar Simony, quien vivió en Tenerife tres años entre 1888 y 1890.