La ruta comienza en el aparcamiento de Risco del Paso, pequeña urbanización y zona de windsurf a la que se llega por una carretera, sin asfaltar en sus últimos kilómetros, pero cuya entrada está perfectamente señalizada en la rotonda de acceso desde la carretera principal. Para acometerla según el sendero que proponemos es fundamental elegir momentos con la marea baja, pues de lo contrario el tramo más cercano al mar estará cubierto por las aguas. En ese caso sólo se podrá ir y volver por la misma orilla en lugar de hacer un recorrido circular.
Bordeamos uno de los principales ríos interiores que drenan la laguna, paralelo a la línea de la costa. Por el camino nos encontraremos una vegetación muy singular. Con ayuda de prismáticos podremos identificar gaviotas de varias especies, charranes, garcetas e incluso alguna espátula, aves a las que es muy importante no molestar.
Se trata de cruzar el lago interior y llegar hasta el mar para desde allí rodear la laguna caminando por la playa en dirección a la torre de vigilancia de los socorristas instalada frente al hotel Los Gorriones. Desde ella nos encaminaremos hacia el complejo hotelero y, sin entrar en él, regresaremos hacia el sur por el sendero abierto justo al borde de las aguas lacustres, en dirección de nuevo al aparcamiento.
Si nos apetece, al suroeste de Risco del Paso encontramos dos grandes dunas lineales, muy reducidas de tamaño en la actualidad, entre las cuales están intercaladas zonas de saladar.
El primer tramo de la ruta discurre frente a la amplia plataforma de arena que se adentra en el mar y queda cubierta por el agua durante la pleamar. Ésta es la mejor zona para ver aves limícolas. En las partes más cercanas a tierra de la amplia marisma se desarrollan extensos saladares donde suelen refugiarse garzas y espátulas.